Una férula dental es un dispositivo removible, normalmente de resina o plástico, que se ajusta a los dientes. Según su diseño cumple funciones muy distintas:
Férula de descarga (Michigan)
Es la más conocida. Se usa por la noche en pacientes con bruxismo (apretar o rechinar los dientes) o con problemas en la articulación temporomandibular. Protege los dientes del desgaste y relaja la musculatura. Debe hacerse a medida y ajustarse en la clínica.
Férula de retención
Se coloca al terminar la ortodoncia para que los dientes no vuelvan a moverse.
Férula de blanqueamiento
Fina y transparente, sirve para aplicar el gel del blanqueamiento en casa.
Protector deportivo
Protege dientes y labios en deportes de contacto. Los hechos a medida son más cómodos y seguros que los de talla única.
¿Sirven las férulas de farmacia?
Para el bruxismo no son recomendables: al no estar ajustadas pueden empeorar la mordida o la articulación. Si te levantas con dolor de mandíbula o de cabeza, pide una revisión.