El cepillo de dientes es la herramienta más importante de tu higiene bucal. Elegirlo bien y cuidarlo marca la diferencia.
Cómo elegirlo
- Filamentos suaves o medios: los duros desgastan esmalte y encías.
- Cabezal pequeño: llega mejor a las muelas del fondo.
- Mango cómodo que te permita controlar la presión.
- Si llevas ortodoncia o implantes, usa cepillos específicos e interproximales.
¿Manual o eléctrico?
Ambos limpian bien con una buena técnica. El eléctrico facilita el cepillado, suele eliminar algo más de placa y muchos incluyen temporizador y sensor de presión. Es especialmente útil para niños, personas mayores o con poca destreza.
Cada cuánto cambiarlo
Cada 3 meses, o antes si los filamentos están abiertos. También después de una infección como una gripe o una faringitis.
Cómo guardarlo
- En vertical y al aire, para que se seque.
- Sin capuchones cerrados, que favorecen la humedad y las bacterias.
- Separado de los cepillos de otros miembros de la familia.