La pregunta es sencilla, pero la respuesta depende de cada persona. Como norma general, recomendamos una revisión dental cada 6 meses, aunque algunos pacientes pueden espaciarlas a 12 meses y otros necesitan controles más frecuentes.
¿De qué depende la frecuencia?
- Riesgo de caries: dieta rica en azúcares, poca saliva o caries recientes.
- Salud de las encías: las personas con periodontitis necesitan mantenimientos cada 3-4 meses.
- Tratamientos en curso: ortodoncia, implantes o prótesis requieren controles específicos.
- Edad: niños y mayores suelen necesitar más seguimiento.
- Tabaco y enfermedades generales como la diabetes.
¿Qué se revisa en una visita de control?
Exploramos dientes, encías, lengua y mucosas, comprobamos empastes, prótesis e implantes, valoramos la mordida y, cuando es necesario, hacemos radiografías para detectar caries entre dientes o problemas en el hueso. Si toca, realizamos una limpieza profesional.
La prevención sale más barata
Una caries pequeña se soluciona con un empaste sencillo; si avanza, puede requerir una endodoncia y una corona, o incluso la extracción y un implante. Detectarla a tiempo marca la diferencia.